Nassau es el salto internacional más rápido desde el sur de Florida: unos 300 kilómetros que se recorren en cerca de 55 minutos. Por eso muchos clientes lo viven casi como un trayecto urbano: cruzan para cenar en Graycliff o pasar un fin de semana largo en Paradise Island y regresan sin pisar una terminal comercial.
Para hasta seis pasajeros, lo ideal es un jet ligero como el Phenom 300 o el Citation CJ4. Si viaja con bolsas de golf y mucho equipaje de playa, un turbohélice King Air 350 suele ser la alternativa más rentable. Los grupos de ocho o más personas prefieren un mediano como el Hawker 800XP.
Le recomendamos salir de Opa-Locka Executive (OPF). Queda cerca de Miami Beach y Aventura, cuenta con varios FBO de primer nivel y evita el tráfico aéreo comercial de MIA, que puede alargar el rodaje incluso en un vuelo de menos de una hora.
El aterrizaje es en Lynden Pindling International (MYNN), donde la terminal privada de Odyssey Aviation gestiona migración y aduana bahameña en el mismo lugar. Lleve el pasaporte a mano y complete el formulario de viaje de Bahamas en línea antes de salir. Al volver, la inspección de CBP se realiza en el aeropuerto de llegada en Florida.
De diciembre a abril el clima es seco y estable, aunque también es la temporada más concurrida. La primavera tardía ofrece mejores tarifas, y entre agosto y octubre conviene seguir de cerca los pronósticos de huracanes.
